No es sólo por placer que se mueve Àngels Margarit en su solo. Ella piensa, reflexiona, intelectualiza su movimiento: lo bueno es que no se note, que nos llegue con placer, en la misma medida que ella se divierte con lo que le interesa y cree que debe de hacérnoslo llegar con igual goce.
Seduce la mágia plástica de los vídeos de Escorsa, seduce el vértigo rítmico al que a ratos empuja la música y seduce el paso del inicialmente mínimo movimiento de Margarit a sus gozosas vueltas e hipnotizadores giros finales.
Joaquim Noguero, La Vanguardia, 10 de abril de 2005
Solo por placer, una pieza personal y soñadora...en la que despliega todo su magnetismo gestual.
...esta artista continúa siendo una de las figuras más carismáticas de la danza contemporánea de este país. La fuerza de su baile en solitario es inconmensurable.
Durante el desarrollo del espectáculo el baile de la Margarit se transmuta. Tras la felina interpretación del principio, le sigue una hipnótica danza al son de temas antiguos árabes ... Soberbia en este fragmento... es un remolino vital. Impactante el final...
Carmen del Val, El Pais, Barcelona, 11 de abril 2005
A Solo por placer, Margarit busca la proximitat física i emotiva de l’espectador. És una cosa que aconsegueix tant per l’espai reduït com pel joc sensorial que s’estableix entre l’artista i el públic.
...Margarit, des de la maduresa física i intel·lectual, distribueix la seva imaginació i els seus somnis.
Montse Otzet, El Periódico, Barcelona, 14 de abril 2005
…La espectacularidad de la sencillez parece ser la clave de todo. Al inicio tenemos un escenario desnudo y con la gracia y precisión de sus movimientos, la coreógrafa y bailarina lo va poblando con un montón de elementos que siempre estuvieron ahí, a nuestra vista desde el inicio, pero que casi ni los percibimos hasta que ella los hace funcionales, incorporándolos a su espacio íntimo.
Omar Khan, Por la danza, nº 67, Madrid, 2005
… para dibujar con todas sus extremidades y con una plasticidad placentera.
Además, su austera expresividad, fue dando sutilmente las pistas necesarias para seguir su juego en el espacio…. para crear territorios desconocidos y simplemente las posibilidades que permite el cuerpo para componer de manera lúdica.
Marta Ávila, La Nación, San José de Costa Rica, 25 de julio de 2008
Les objets, l’énergie que dégage Margarit, les éclairages tout comme la musique de Manuel Martínez del Fresno rendent l’espace, mais aussi le temps, élastiques. Solo por placer a quelque chose de rassurant, de zen et de séduisant. On pénètre dans ces lieux changeants avec elle, par l’esprit, et par le corps aussi, tant elle les rend sensuels et invitants.
Stéphanie Brody, La Presse, Montréal, 22 de agosto de 2008